GINEBRA DE VISITANTE

Y sí, claro, tuve que tomarme un par, ¿qué iba a hacer? Se ponen ciegos, no paran.  Luego ríen, orinan, vomitan y hacen estupideces. Y esto no es, ni de lejos, lo peor. Están loquísimos, muy jodidos. Yo ya avisé, no vuelvo más a ese planeta, para la próxima misión que envíen a otro.